Muchos problemas de cerraduras en realidad no son de la cerradura. La puerta se venció, la placa del marco se movió o una sola pieza gastada hace que todo el conjunto le dé batalla. Averiguamos cuál es la causa, reparamos lo que tiene arreglo y solo instalamos herrajes nuevos cuando esa es la mejor opción.
La llave entra pero no gira. Hay que levantar o azotar la puerta para que cierre. El cerrojo raspa el marco. La perilla da vueltas sin retraer el pestillo. La cerradura funciona por fuera pero no por dentro. Cada una de estas fallas tiene pocas causas posibles, y la mayoría se arregla en el momento.
Con el calor del Valle, las puertas de madera se hinchan y se encogen durante el año, y una cerradura que iba bien en invierno empieza a trabarse en verano. Eso se arregla ajustando la puerta, no con una cerradura nueva. Las casas antiguas con herrajes originales de los años 50 y 60 tienen sus propias mañas, y para algunas de esas cerraduras todavía es fácil conseguir piezas.
Primero miramos la puerta, no la cerradura: las bisagras, los espacios, la placa del marco y cómo llega el pestillo a ella. Después revisamos la cerradura: el cilindro, el resorte del pestillo, el eje y los tornillos que la sostienen. Muchas veces la solución es ajustar la placa, apretar un tornillo de bisagra, limpiar y lubricar el cilindro o cambiar el pestillo.
Si una pieza está rota y el repuesto cuesta casi lo mismo que una cerradura nueva, se lo decimos y usted elige.
También colocamos cerraduras donde no había: una puerta nueva, una puerta de tienda de mejoras para el hogar que viene sin perforar, una recámara u oficina que necesita cerradura de privacidad o con llave, o un segundo cerrojo. Hacemos las perforaciones, rebajamos la madera para el pestillo y la placa, y dejamos todo nivelado para que cierre limpio.
Si se trata de una puerta nueva en un marco viejo, cuente con que dedicaremos un poco de tiempo al ajuste. Una cerradura instalada a escuadra dura mucho más.
Mientras más nos describa, más preciso será el precio que le damos antes de llegar. Díganos qué hace la cerradura y qué debería hacer. ¿Falla siempre o solo algunos días? ¿Solo por la tarde, cuando a la puerta le ha dado el sol? ¿Empezó después de una tormenta, una mudanza o de que alguien forzó la puerta? Un video corto en el que gira la llave es todavía mejor.
Envíelo por mensaje de texto al (657) 478-8248 con su código postal. Primero recibe el precio y la hora de llegada, y empezamos solo cuando usted está de acuerdo.
Casi siempre significa que el cerrojo choca con el borde de la placa cuando la puerta está cerrada. La puerta se venció o el marco se movió. Mover la placa o apretar las bisagras suele resolverlo, sin cambiar la cerradura.
Evite los aerosoles a base de aceite: juntan polvo y con el tiempo empeoran el problema. Es mejor el grafito seco o un lubricante específico para cerraduras. Si después de eso sigue dura, algo está gastado o desalineado y vale la pena revisarlo.
Sí. Indíquenos la marca y el modelo en su texto y mande una foto del canto de la puerta. Revisamos que sea adecuada para su puerta antes de ir, para que no haya sorpresas.
Sí, incluidas cerraduras de embutir, cerraduras de locales y cierrapuertas que no dejan que la puerta llegue al pestillo. Consulte nuestra página de cerrajero comercial o simplemente mande una foto por texto y le decimos qué podemos hacer.