Una barra antipánico tiene un solo trabajo: que cualquiera pueda salir con un empujón, aunque sea con prisa y a oscuras. Instalamos dispositivos de salida nuevos y reparamos los desgastados en puertas comerciales, y acordamos el precio antes de cualquier trabajo.
Los códigos de construcción y de incendios exigen una salida fácil en muchas puertas comerciales, sobre todo donde se reúne el público: restaurantes, tiendas a partir de cierto tamaño, gimnasios, iglesias, oficinas con mucha gente. La regla se resume fácil: una persona debe poder salir sin llave, sin conocimientos especiales y sin esfuerzo.
Normalmente el inspector de incendios o el arrendador le dirá qué puertas necesitan un dispositivo de salida. Si no está seguro, podemos ver la puerta y repasar las opciones con usted, pero la última palabra sobre el código la tiene su inspector local.
El de superficie es el más común: un solo pestillo en el canto de la puerta que engancha en un contrafuerte del marco. Los de varilla vertical traban arriba y abajo, lo que conviene en puertas dobles sin poste central. Los de embutir encajan en puertas que ya tienen el hueco para una cerradura de embutir.
Por fuera usted decide qué se ve: nada en una puerta que solo sirve de salida, una jaladera siempre libre o una manija con llave para que entre el personal. Le ayudamos a elegir según cómo se usa realmente la puerta durante el día.
El acabado y la resistencia también cuentan. Una barra de uso ligero en una puerta que recibe cientos de empujones al día se gasta rápido, mientras que un dispositivo de uso pesado en una salida lateral que casi no se usa es más de lo necesario. Ajustamos el grado al tránsito, y el acabado al resto de sus herrajes para que la puerta se vea bien cuidada.
Se empuja la barra pero la puerta no abre. La puerta cierra pero no traba, así que cualquiera podría abrirla jalando desde afuera. La barra está floja en la puerta o hace ruido. La llave de afuera dejó de funcionar. En una puerta trasera muy usada estos problemas se acumulan poco a poco hasta que un día la puerta simplemente se queda abierta.
Muchas veces la solución es un ajuste, un pestillo o contrafuerte nuevo, o un cierrapuertas que necesita regulación. Cuando el dispositivo ya está gastado, lo reemplazamos y probamos la puerta por ambos lados. Un cierrapuertas lento y parejo y un pestillo que traba limpio son lo que mantiene la puerta segura y protegida a la vez.
Por favor no lo haga cuando haya alguien adentro. Encadenar una salida es un grave riesgo de incendio y una falla común en las inspecciones. Cuéntenos por qué quiere tenerla cerrada y le sugerimos herrajes que mantengan la puerta segura y aun así dejen salir a la gente.
Sí, con herraje exterior. Una manija con llave o una jaladera permite que el personal entre, y la barra sigue abriendo desde adentro con un solo empujón. También se puede combinar con un teclado o un lector de tarjetas.
Por lo general sí, con un modelo de marco angosto hecho para puertas de aluminio. Revisamos el marco y el ancho del perfil antes de cotizar, para que el dispositivo quede bien y no dañe la puerta.
No, no instalamos sistemas de alarma. Nos encargamos del dispositivo de salida, su pestillo, su herraje exterior y los herrajes de la puerta a su alrededor. Si quiere una alarma en la puerta, una compañía de alarmas puede agregarla a los herrajes que instalemos.